ADAPTACIÓN y REVISIÓN de LENTES de CONTACTO

Usar lentes de contacto es una opción fácil, cómoda y segura para que consigas una visión óptima durante todo el día. Las lentillas te ofrecen una amplia variedad de opciones de reemplazo según tus preferencias visuales ofreciéndote las siguientes ventajas:

  • Visión clara y nítida, incluso con luz baja.
  • Ausencia de reflejos y distorsiones que pueden aparecer a veces con las gafas.
  • Rápida adaptación a tu ritmo de vida, ya que las puedes usar para practicar deporte, salir de fiesta, ver la televisión, etc.

Hay varios tipos de lentillas según su reemplazo:

  1. Lentillas diarias: orientadas más para usarlas de modo ocasional (como practicar deporte o para fines de semana); o en caso de sufrir alergias. Su principal ventaja es que este tipo de reemplazo no necesita soluciones de mantenimiento, ya que es de un solo uso.
  2. Lentillas mensuales: Están orientadas a un uso de forma habitual. Su duración es de un mes y necesita mantenimiento.

Existen cuatro tipos de lentillas según su corrección:

  1. Lentillas para miopía: son lentes esféricas con dioptrías negativas que te ayudan a ver nítido los objetos lejanos.
  2. Lentillas para hipermetropía: son lentes esféricas con dioptrías positivas que te ayudan a ver nítido objetos cercanos sin perder la claridad de la visión en objetos lejanos.
  3. Lentillas para astigmatismo: son lentes tóricas con una forma geométrica especial para ayudar a corregirte el defecto visual y obtener una visión nítida a todas las distancias.
  4. Lentillas para presbicia o vista cansada: Si tienes de 40 años en adelante y necesitas diferentes graduaciones para ver nítido de lejos y cerca puedes usar las lentillas multifocales.

Actualmente la mayoría de las lentes de contacto son de hidrogel de silicona. Son lentes de tecnología avanzada ya que dejan pasar una mayor cantidad de oxígeno, gracias a su alta permeabilidad al oxígeno y humectabilidad que te permite un mayor confort en comparación con otras lentillas de materiales más convencionales.

Consejos, limpieza y mantenimiento de lentillas

Siempre que vayas a manipular las lentillas, tanto al colocarlas como al retirarlas, es muy importante que mantengas una buena higiene, porque así evitaras que se contaminen con restos de suciedad. También es muy importante que diferencies siempre la lentilla del ojo izquierdo de la del derecho y que no las intercambies.

Utiliza una dosis nueva de solución de limpieza para lentes de contacto cada vez que te pongas las lentillas (menos en el caso de lentillas diarias) y no utilices agua corriente ni esterilizada, saliva, solución salina ni colirios humectantes. Ninguno de estos productos te sirve para desinfectar y limpiar correctamente las lentes de contacto.

Enjuaga el estuche porta-lentes con solución limpia y déjalo tumbado y abierto para que se seque, no lo limpies con agua, ya que puede contener impurezas y microorganismos. Además, evita dejar el estuche cerca del baño o en lugares húmedos donde pueden acumularse moho y gérmenes.

Y ten en cuenta que según el tipo de material, el plan de limpieza y mantenimiento puede variar. Para asegurarte, sigue las indicaciones de tu óptico-optometrista.

Consejos

Respeta el tiempo de uso de las lentillas, no lo alargues en el caso de las mensuales y no quites y pongas las diarias ya que las lentillas mensuales, incluso con un perfecto mantenimiento, acumulan depósitos y suciedad y las diarias no aguantan, en muchos casos, la acción mecánica (el pellizco) de quitarlas y pueden aparecer fisuras que pueden provocar molestias en el ojo.

Comprueba siempre el estado de las lentillas antes de insertarlas al ojo, de esta forma te cercioras que se encuentran en buen estado. Asegúrate de que la lentilla está del derecho (forma de cuenco) y que no tiene ninguna fisura. Si notas alguna molestia fuera de lo considerado normal, retíralas y acude a tu óptico para que te revise la lentilla.

No duermas con las lentillas bajo ningún concepto excepto si lo haces con lentillas indicadas para ello. Pese a los avances en los materiales y la gran permeabilidad al oxígeno y humectabilidad, las lentillas privan al ojo de oxigeno que si se alarga durante más horas de las aconsejadas por el fabricante puede dañar la córnea y producir edema corneal entre otros posibles riesgos.

Adaptación de lentes de contacto

En la adaptación de lentes de contacto el óptico-optometrista en una entrevista con el paciente recoge toda la información sobre su salud ocular, alergias, etc e informa al paciente de los distintos tipos de lentillas que mejor se adaptan a sus necesidades. Una vez que se ha visto cuales son las necesidades del paciente se efectúan una serie de comprobaciones:

  1. Revisión con biomicroscopio del estado de la córnea y los parpados.
  2. Prueba de lentes de contacto en la óptica y posterior control de las mismas después de un corto periodo de tiempo (1 o varias horas).
  3. El óptico puede programar varios días de prueba hasta conseguir una visión y comodidad satisfactorias para el paciente.
  4. Aprendizaje de manipulación y limpieza de las lentes de contacto en la consulta. El óptico enseñara a poner y quitar las lentes de contacto y responderá a las dudas que el paciente tenga sobre su uso.
  5. Terminada la adaptación el óptico pautará las siguientes revisiones de sus lentes de contacto.
  6. Por último el paciente ya tiene sus lentes disponibles en la óptica para recogerlas y disfrutar de la comodidad de unas lentes de contacto perfectas para él.